Mexicano Cotidiano

Malos hábitos

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Los hábitos son acciones rutinarias que llevamos a cabo de manera voluntaria y/o involuntaria, por lo menos es la manera en la que yo los entiendo.

La manera voluntaria se refiere a que se construye a partir de la decisión del individuo, y la involuntaria a que el individuo lo hace, pero ni siquiera ha notado que lo hace.

¿Cómo se crean los hábitos?

El nacimiento de ellos se debe a la repetición o a la supresión de la realización de una actividad durante un periodo de tiempo, el cepillarte los dientes después de cada alimento y el no tender tu cama son respectivamente ejemplos.

¿Todos tenemos hábitos?

Claro, todos los seres humanos desarrollamos una diversidad de ellos y los vamos modificando a lo largo de los años, no importa que tengas una vida sumamente activa o sedentaria, ya que incluso las personas sedentarias tienen el hábito de comer cierto tipo de alimentos, sentarse de cierta manera, no realizar actividad física, etc.

¿Qué es un mal hábito?

Para mi un mal hábito es aquella actividad rutinaria que perjudica el adecuado desarrollo de la misma, de alguna otra actividad o incluso de tu vida; yo no estoy en la posición de decirte si tu rutina es buena o mala, esto se debe a que no tengo ni idea de qué es lo que tú defines como rutina buena o mala, lo que yo puedo hacer es proponerte una técnica que he utilizado para detectar un mal hábito.

¿En qué consiste la técnica para detectar un mal hábito?

Para detectar un mal hábito debes poner en práctica tu “modo observador”, dicho con otras palabras, debes observar tus actividades de la siguiente manera:

1.- Observa todas tus actividades y trata de determinar si alguna de ellas no ha salido como lo estás planeando, sobre todo tus “actividades principales”, por ejemplo, el llegar puntual a tus compromisos, el pagar a tiempo tu servicio de internet, etc.

2.- Una vez que encuentres alguna actividad que no resultó como esperabas, o que incluso no lograste concretar, debes proceder a tratar de determinar si alguna acción u omisión de tus actividades, sobre todo las “actividades menores”, es decir, las actividades que parecen insignificantes, por ejemplo, el preparar las cosas necesarias para tu escuela o trabajo desde un día antes, está afectando el desarrollo de las demás. En este punto aclaro que para mi, omitir la realización de una actividad también es un hábito, por ejemplo, el no tender tu cama diariamente.

3.- Una vez que encuentres una actividad, que aunque sea sumamente pequeña esté afectando tu desempeño, has detectado un mal hábito, y para facilitar tu vida te sugiero que procedas a suprimirlo.

¿Cómo suprimo un mal hábito?

Existen diversas maneras, a continuación te describo las que considero más sencillas.

Método 1: “Por voluntad”.

Para poder suprimir un mal hábito, la mejor manera de hacerlo es queriendo hacerlo; para esto deberás previamente haber detectado lo que consideras como un mal hábito, para poder eliminarlo puedes:

1.- Dejar de hacerlo.

Me refiero al hecho de debes tratar de evitar la realización de éste, y aunque suena sumamente fácil, es un tanto complicado, para este punto puedes crear algún mecanismo que te sirva para recordarconstantemente que si llevas a cabo la acción que estás tratando dejar, te traerá consecuencias.

2.- Cambiarlo.

La manera más efectiva que la anterior es cambiar un hábito por otro, por ejemplo, si a ti te gustaría dejar de consumir tantas frituras cada que te da hambre, podrías intentar consumir fruta en su lugar, por lo que seguirías consumiendo  alimento, pero uno no dañino y de esta manera has solucionado tu problema.

Método 2: “Ayuda externa”.

El objetivo que debes tener siempre presente es el de ser un ser humano auto-regulable, es decir, un individuo que se capaz de regular su comportamiento de manera voluntaria y sin la intervención de otras personas, pero como siempre, “la teoría llevada a la práctica no siempre resulta perfecta”, por lo que se puede dar el caso en que te sea necesario un poco de motivación externa.

Para ocupar este método requieres platicar con la persona a la que le solicitarás ayuda y determinar como puede influir en ti para modificar tu comportamiento, por ejemplo, si es tu deseo cambiar tu hábito de empezar tu tarea a media noche a pesar de que pudiste empezarla desde las seis de la tarde, aquí podrías pedir la ayuda quizá de tus padres, y una forma de que te motiven es negandote el ver televisión hasta que hayas concluido tus actividades, o incluso en vez de ocupar un castigo puede ser que ocupen un incentivo, por ejemplo, el llevarte de paseo al lugar que desees si durante todo el ciclo escolar hiciste el 90% de tus tareas antes de las diez de la noche.

Método 3: “Ayuda propia”.

Este método replica al método anterior en prácticamente todo, lo único que debes modificar es que los castigos o incentivos te los fijas e implementas tú, no debes solicitar la intervención de un tercero, esto sólo es posible si posees la capacidad de auto-regularte, y en lo que difiere del primer método es que en ese la voluntad es tu única aliada, y en este último método los castigos o incentivos son amigos de tu voluntad.

 

Como notarás es un poco difícil suprimir o cambiar un mal hábito, sin embargo, con el esfuerzo adecuado podrás dejarlo en el pasado.

FIN.

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