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El castigo de mis padres

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Desde que naces hasta que cumples determinada edad, normalmente la mayoría de edad, tus padres son los encargados de tu cuidado y educación. Por lo menos es lo que normalmente sucede, por supuesto que hay demasiados casos de personas que no tienen la fortuna de estar al lado de sus padres, pero dichas personas son cuidadas y educadas por alguno de los tíos, primos, hermanos mayores, vecinos, padres adoptivos, etc.

La ventaja de que tus padres (independientemente si son los padres biológicos o no) te eduquen, es que no tienes que vivir una situación para aprender de ella, lo ideal o por lo menos lo que se espera es que en la mayoría de casos logres adquirir un conocimiento a través de la experiencia de tus padres sin que tú como persona salgas afectado.

El santo libro de las definiciones establece:

Castigo: m. Sanción, pena impuesta, y

Sanción: Castigo que se da al que no cumple una norma establecida o tiene un comportamiento incorrecto.

Sin necesidad de haber solicitado la ayuda del diccionario, la mayoría de personas han tenido contacto directo con la acción a la que hacen referencia estas palabras.

¿Son adecuados los castigos impuestos por los padres?

En mi opinión, sí.

Creo que a nadie le gustan los castigos, ¿en qué te ayuda estar castigado?

Creo que coincido en que a muy pocas personas les gusta estar castigadas, pero la verdad es que los castigos son benéficos para la formación de los seres humanos, sobre todo los castigos de baja magnitud, es decir, los castigos que te ponen los padres en el momento que aún eres menor de edad o incluso un par de años después de que rebasas la mayoría de edad.

Si existen los castigos de baja magnitud, ¿cuáles son los castigos de alta magnitud?

Muy simple, los castigos de alta magnitud son los que te impone la sociedad, por ejemplo, sanción de tipo económica o la cárcel; aunque existen otro tipo de castigos sociales.

¿Un castigo de baja magnitud impide que me toque un castigo de alta magnitud?

Aunque no puedo garantizar que no van a existir excepciones, lo más probables que sí; un castigo de baja magnitud evitará que en algún momento de tu vida experimentes uno de alta magnitud.

Con base a la pregunta anterior, ¿cómo lo evita?

Simple, este sistema se conoce como de recompensa, haces algo correcto y recibes una recompensa agradable, haces algo indebido y recibes un castigo.

Por ejemplo, imagina que tus padres constantemente te dan la libertad de ir a fiestas, salir con amigos, incluso hay noches en las que duermes en otra casa, a pesar de esto tus padres son muy estrictos con lo que respecta a los horarios, la regla es simple, puedes salir al lugar que quieras pero debes estar en tu casa a más tardar a la hora determinada por tus padres, ni un minuto más ni uno menos. Un día te vas a una fiesta y debes estar en tu casa a más tardar a las 10:30 pm, pero platicando con otras personas pierdes la noción del tiempo y al final llegas a tu casa a la 1 am del día siguiente, lo que recibes a cambio es un castigo, esta sanción consiste en que no podrás salir a ningún evento social, más que a eventos familiares acompañados de tus padres durante un mes y medio; al final el castigo por no cumplir con el horario de llegada es que pierdes la recompensa que estabas teniendo, me refiero al hecho de salir a todos lados sin más limitación que cumplir con un horario de llegada.

Siguiendo el caso del ejemplo, la sanción impuesta por tus padres es considerada como castigo de baja magnitud, pero ahora imagina que no tienes unos padres que se preocupen por este aspecto, ponemos exactamente las mismas condiciones de este ejemplo, pero en la parte donde te vas de fiesta y tus padres te sancionan por hacer eso, vamos a suponer que no te sancionan, y que incluso esta conducta se vuelve repetitiva. Ahora vamos a imaginar que terminas de estudiar la universidad y entras a trabajar; como durante el tiempo que estuviste bajo la guía de tus padres, ellos no te sancionaron se puede decir que estás acostumbrado a conducirte así, por lo que constantemente llegas tarde a tu trabajo, y al paso de dos semanas te quedas sin empleo, la causa: impuntualidad; en este caso se puede decir que la sanción impuesta es de alta magnitud.

En el primer caso de este ejemplo, tus padres te sancionaron “a tiempo” y fueron moldeando tu conducta para que fueses una persona puntual, en el segundo caso tus padres no te aplicaron este correctivo llamado castigo de baja magnitud, y seguiste comportándote de cierta manera hasta que te topaste con un castigo de alta magnitud.

Simplificando una respuesta para esta pregunta: Un castigo impuesto por tus padres normalmente sirve para ir perfeccionando tu conducta, si estos castigos no son adecuados o simplemente no existen, es poco probable que modifiques tu forma de conducirte por lo que en algún momento te enfrentarás con alguna situación que la sociedad no tolere para tu edad, y será ella la encargada de sancionarte.

¿Son adecuados todos los castigos?

No, no lo son. Muchos castigos son incluso castigados por las leyes, como golpear a tu hijo, etc.

¿En qué manera un castigo de tus padres puede lograr transmitirte su experiencia?

Simplemente evita que tengas que vivir determinada situación. Un ejemplo para explicar más a fondo. Imagina que un día vas al super y te robas un balón de futbol, al llegar a casa tus padres descubren lo que hiciste y te llevan a la tienda de donde lo sacaste, informan al personal y pagan el balón, al final te llevan a casa y te castigan con horas de servicio comunitario, digamos que te mandan a barrer la calle todos los días durante 5 semanas. En este caso la experiencia de tus padres les dice que si robas te vas a vivir a la cárcel un tiempo y para evitarte esto, están frenando este tipo de conducta, que de no hacerlo a la larga te va a llevar directo a tu nuevo hogar; por lo que se puede decir que tus padres te están transmitiendo su experiencia.

Soy padre de familia, ¿cómo saber que castigo es adecuado?

No existe una receta mágica, pero yo te puedo dar los siguientes consejos.

Consejos:

1.- Experiencia ajena: Investiga con otros padres de familia más experimentados, pueden ser tus padres, abuelos, tíos, vecinos, primos, incluso parar a algún desconocido y charlar sobre la situación que tratas de corregir, ellos podrán aconsejarte que hacer o incluso contarte si han experimentado algo similar, qué fue lo que hicieron y que resultado dio.

2.- Prueba y error: Puedes ir probando y ver los resultados que va dando la sanción aplicada.

3.- Buscar ayuda profesional: Existe la posibilidad de que asistas con una persona que dedica tiempo de su vida a estudiar el comportamiento, me refiero a los psicólogos, estos profesionistas pueden brindarte ayuda bastante personalizada a tu caso.

 

¿Puede el castigo de mis padres reducir la delicuencia que existe actualmente a lo esférico del planeta?

Sí, si puede. De hecho yo considero esta como la única alternativa viable para lograr un cambio.

Con base a la pregunta anterior, ¿cómo lo haría?

Los factores que generan la delicuencia son muchos, pero un de ellos y con un gran peso es la educación por parte de tus padres.

Por ejemplo, si desde que eres pequeño te inculcan que debes:

Respetar a las personas: Se puede evitar que agredas física, verbalmente, sexualmente o de cualquier otra manera a otra persona en tu etapa de adulto.

Respetar las reglas de tránsito: Se puede evitar que en el momento que conduzcas, lo hagas sin utilizar el cinturón de seguridad, a exceso de velocidad y en estado de ebriedad, lo que evitaría que pongas en peligro tu vida, la vida de tus acompañantes y la de terceros que se crucen en tu camino.

Respetar la pertenencias ajenas: Podría lograr que cuando llegues a tu etapa adultas vayas robando a toda persona que se te aparece en el camino.

Conclusión: El castigo de mis padres es la manera en la que te rifieres a las sanciones impuestas por tus padres; en el momento que te lo aplican suele ser molesto, pero al final terminas valorando que lo hayan hecho.

 

FIN.

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